¿Qué es la
educación?
Para
poder dar respuesta a esta pregunta corta pero compleja, primero me gustaría
hacer un breve recorrido histórico sobre lo que se ha analizado como educación
desde la historicidad, pudiendo así entender de forma global de qué hablamos
cuando encontramos la palabra “educación” en un contexto de Ciencias Sociales.
Historia en Europa
Si
seguimos la cronología que plantea Juan Delval de la educación, en realidad no
podríamos remontarnos a tiempo en el que no haya educación, ni podemos encontrar
cultura en la que no exista, según él la educación se basaría en la transmisión
de formas de vida de la comunidad adulta a la comunidad infantil.
Siguiendo
esta forma de organización, encontraríamos diferencias en la organización de la
educación entre diferentes sociedades, culturas y épocas, pero no en el
concepto en sí.
Centrándonos
en la cronología histórica, empezaremos por la edad antigua, época en la que la
educación empieza a convertirse en la especialización de unos pocos, es decir,
que existen personas especializadas en la transmisión y enseñanza de
conocimientos, se transmite de forma consciente, no por necesidad o inercia,
sino a propósito.
Las
personas encargadas de la educación no se dedicaban exclusivamente a transmitir
conocimiento científico (cabe señalar que a partir de ahora cuando me refiera a
conocimiento científico no me referiré únicamente a las ciencias naturales,
sino también a las humanidades y a las ciencias sociales) o filosófico, sino
que también estaban encargadas de la transmisión de valores y moralidad, hecho
que todavía hoy existe en nuestra educación, y que años más tarde se ha pensado
sobre ello, filósofos como Kant o sociólogos como Weber ya advertían sobre la
importancia de educar moralmente y no sólo en conocimiento científico.
Así,
en la antigua Grecia por ejemplo se distinguían dos tipos de transmisores (por
así decirlo), el pedagogo, que se encargaba de la formación moral, los valores
y el carácter, y el maestro que enseñaba conocimiento, quien tenía mucho menos
prestigio que el anterior (delval, 1990) .
Seguimos
avanzando por los senderos de la historia y como suele decirse “con la iglesia
hemos topado”, llegamos a la época en que la iglesia cristiana se convierte en
el centro del conocimiento, tiene el poder económico, político y moral (Siglo V
al XV), durante la llamada Edad Media la iglesia se hace con la educación,
siendo una herramienta y a la vez un obstáculo para ella. La iglesia genera una
educación que se basa en el conocimiento de una verdad ya revelada, es decir,
en la creencia de algo que ya está dado como cierto, no en el pensamiento sobre
ello. De esta forma, la iglesia crea una educación que sirve para propagar su
verdad y no pensar a cerca de otras, se educa no sólo a la mente, sino también
al espíritu, es más bien una forma de convencer de su doctrina.
Sólo
unos pocos tenían acceso a un conocimiento que se saliera de la doctrina
eclesiástica, las personas que pertenecían a altos cargos de la iglesia o de la
nobleza, si que tenían acceso a la literatura, el arte y otras formas de
conocimiento que no fuera la verdad revelada por la iglesia, pero esto suponía
un peligro, no se podía permitir el avance en investigaciones científicas
porque podrían revelar lo contrario a las respuestas dadas desde la religión (delval, 1990) .
La
iglesia crea un modelo al que se debe aspirar como individuo, es decir, la
realización del ser humano, para tener acceso a la vida eterna, ser como Jesús
Cristo, si nos fijamos bien, aquí vemos el inicio de la educación actual, el
aspirar a un ideal humano (pero esto lo comentaremos más adelante).
Este
modelo educativo se queda instaurado durante mucho tiempo, pues es una
institución que sigue estando en manos de la iglesia.
La
Edad Moderna llega con un cambio de paradigma, en esta ocasión no será Dios el
centro del conocimiento sino el Ser Humano, no se abandona la religión y se
entiende al Ser Humano como la creación de Dios por excelencia (delval, 1990) , a quien ha dotado
de conciencia y libre albedrío.
Comienza
aquí la ilustración y la época de las revoluciones, la más significativa en
Europa y que creó un espacio político para la educación pública y accesible
para todo el mundo fue la Revolución Francesa, donde grandes pensadores como Roseau
o Condorcet defendieron el acceso de todos los ciudadanos a la educación.
Con
los primeros derechos políticos logrados, el surgimiento de las naciones, las
democracias y las constituciones, el debate sobre la educación accesible para
todo el mundo estaba sobre la mesa, y fue decisivo para la configuración de
esta la Revolución Industrial, pues el sistema productivo estaba cambiando y se
necesitaban ciudadanos que pudieran adaptarse con facilidad a una vida de
ciudad, viniendo de una configuración totalmente diferente (la producción
rural). Así la educación accesible para todo el mundo pasó de verse como una
garantía de derechos para conseguir una igualdad de oportunidades (Revolución
Francesa) a ser una herramienta para educar en unos hábitos concretos y generar
unas costumbres determinadas.
De
este modo, aunque se siguiera un discurso de igualdad de oportunidades, la
educación se convierte en una herramienta de sumisión, al servicio de los
poderes establecidos para continuar un orden social (delval, 1990) .
Tras
la Revolución Industrial el modelo de escuela permanece y continúa siendo una
adaptación del individuo al sistema productivo existente, por ejemplo, todavía
hoy las escuelas siguen el esquema de llegar a las 8 de la mañana, sentarse,
escuchar (pedir permiso para ir al baño o salir del aula), y salir a una hora
determinada, es una educación del cuerpo, se crean una serie de hábitos y
costumbre corporales que adecúan al individuo a un modo de producción
determinado.
Si
nos fijamos en la ley Nacional de educación en España, la palabra “empresa”
aparece 66 veces, no podemos negar que nos encontramos en un nuevo ciclo
económico donde las empresas juegan un papel fundamental y las formas de
producción han cambiado por completo, ahora no debes adecuarte a una fábrica,
sino que debe fomentarse el emprendimiento, dicho en otras palabras, tienes que
crear tu propio empleo, y la educación se adapta a ello.
Viendo
este breve viaje histórico llegamos a la conclusión de que la educación siempre
ha estado al servicio de garantizar un orden social.
Pero
no debemos olvidar qué pregunta nos trajo a hacer este recorrido histórico:
¿qué es la educación? Y si nos fijamos en estas dos primeras páginas hemos
considerado educación todo aquello que transmitía conocimientos científicos,
pero sobre todo que adaptaba a los individuos a un orden social.
Surge
aquí la siguiente pregunta, ¿toda transmisión de formas de vida es educación?
Es decir, el orden social está establecido no sólo por agente económicos y
formas de producción, sino también por roles de género, creencias religiosas,
fiestas, costumbres, etc. Y aquí es donde veo la necesidad de hacer un pequeño
inciso y distinguir entre educación y socialización antes de seguir hablando
del impacto social que tiene la educación.
Socialización
Brevemente
definiré la socialización como el proceso mediante el cual el individuo pasa a
formar parte de una cultura, es un proceso inconsciente tanto por el que lo
recibe como por quien lo ejerce, y sobre todo es un proceso inevitable.
La
socialización ocurre por el mero contacto con los demás y engloba absolutamente
toda nuestra vida social, no está planteada ni organizada, es decir, no existen
herramientas específicas para la socialización. Podríamos decir que la
socialización es la capacidad de relacionarte con los demás en unos mismos códigos
y bajo unas mismas normas que de una forma u otra se han consensuado a través
de prácticas y costumbres.
La
socialización la ejerce cualquier persona sin darse cuenta, por ejemplo, si yo
como adulta (y por tanto persona de referencia para cualquier persona que se
encuentre en la infancia o en la adolescencia) reacciono de forma violenta ante
un conflicto estoy ejerciendo una socialización sobre los individuos que
perciben ese comportamiento, y si estos individuos ven ese comportamiento de
forma sistemática, lo desarrollarán más adelante, puesto que entenderán que esa
es la forma de comunicación correcta con su entorno.
Educación
La
educación, por otra parte, como bien nos explica Ignacio Sotelo es un proceso
mediante el cual se pretende alcanzar un ideal de individuo, necesita de una
meta determinada para generar herramientas que puedan generar un camino hacia
esa meta.
Es
un recorrido consciente y planeado que pretende llegar a un lugar determinado,
al contrario que la socialización, tanto el educador como el
educando saben que se encuentran en una situación de educación, la transmisión
de conocimientos se hace de forma intencionada y con una dirección clara.
La
educación no tiene que ir necesariamente ligada a la socialización, de echo
pretende ser una herramienta que “arregle” los desperfectos que existen en la
socialización, es decir, que al tener claro lo que quiere conseguir crea
procesos de transmisión para garantizar el ideal prometido.
De
este modo, vemos que cuando hablamos de educación a lo largo de la historia nos
referimos a esto último, todos los procesos que se han creado (generalmente
desde los poderes políticos) para alcanzar un ideal humano.




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